Capítulo 20
Mina Simons
Lo escuché gruñir, quizás sintiendo la intensidad de mi cuerpo, de un instante a otro todo se volvió silencio y un calor atroz nos invadió a ambos. Una de las manos de Dragón trazó delicadamente una línea imaginaria en toda mi espalda; el sujeto dejó reposando su mentón sobre uno de mis hombros, haciendo que mi intimidad comenzara a palpitar.
—Esto es injusto…—Susurró tan cerca de mi oído, su aliento golpeó violentamente mis mejillas ahora acaloradas—, es tan injusto qu