Capítulo 36. La cena con Nakamura.
El viaje familiar los acercó mucho más. Aunque, al día siguiente, Trevor no podía disimular la ansiedad que sentía por la visita de Nakamura a su casa.
Brianna resultó como su cable a tierra, impidiendo que él enloqueciera.
Esa mañana había ido a la oficina para ocuparse de varios asuntos, entre ellos, del caso del hijo de Simón Levi, que comenzaba a darles problemas, ya que el chico no aceptaba la solución que la firma de abogados exigía. No quería pagar lo adeudado, lo sentía como una humilla