Mundo ficciónIniciar sesiónMarie al ver cómo Donattiu salía de su oficina furioso, se recostó en el respaldo de la silla y llevó una mano a su rostro. Pudo sentir cómo sus emociones se agitaban y algunas lágrimas escapaban de sus ojos. Quería gritar, tirar todo a la basura y desahogarse, pero en cambio, soltó un profundo suspiro.
--No eres la primera mujer que pasa por esto, cálmate-- se dijo a sí misma mientras soltaba otro suspiro--Pensar que te equivocaste solo aumentará tus inseguridades. Tú vales mucho más, eres honesta y amas con pasión--. Trató de aferrarse a esas palabras, pero su voz se quebró con cada una de ellas. Miró la hora, eran las cuatro de la tarde. Tenía que hacer algunas tareas importantes y firmar la documentación que su secretaria le envió; simplemente no era el momento para llorar. Se dio unos golpecitos en la mejilla con la mano y se dispuso a concentrarse en los análisis que necesitaba terminar, su trabajo era lo primordial para ella , y no tenía tiempo de sentirse opacada . ----En otro lugar de Estados Unidos ----- En la zona más exclusiva que hay en el lugar , Edward,presenciaba el compromiso oficial de su hermanastro Jonatán con quien fue su anterior novia y amor de su vida. Sintió cómo el temblor se apoderaba de su mano, por lo que rápidamente, para no levantar sospechas de los demás, se tomó su medicamento asignado. Una vez que se tomó el medicamento, vio el rostro de su padre y sabía lo orgulloso que estaba de Jonatán. Sabía que este no era su hijo biológico, pero lo quería como tal. A veces pensaba que su padre deseaba que él fuera el hijo heredero en lugar de un hombre enfermo como él. --Simplemente no tienen vergüenza, no sé cómo tu padre aceptó este compromiso -sonrió, ya que sabía de quién era la voz-. Sofía, eso fue hace mucho tiempo -le dijo a la esposa de su primo y mejor amiga. Ambos se habían hecho cercanos desde su estadía en la universidad, y un día, cuando su primo vino de Japón, ambos quedaron flechados al instante. --Escucho a mi linda esposa quejarse-la voz pausada de su primo contrastaba con el carácter de su esposa. Esto hizo que Edward sonriera, sabía que su familia de parte de madre era japonesa y venía de una de las familias más prestigiosas en la industria de la ingeniería y la innovación de maquinaria. Por lo tanto, el aspecto de su primo consistía en tener el cabello negro profundo y los ojos rasgados, mostrando así su origen. Es que me parece injusto, hiro. Por Edward -vio cómo su primo tomó la mano de su esposa y le regaló un beso-. Te entiendo, pero al incomodarnos solo le damos el gusto a ellos, yo por mi parte me alegro -esto hizo que Edward lo mirara con detenimiento. Así mi primo se liberó de una mujer cruel y superficial -esto lo hizo sonreír. Puede que su primo tenga razón, pero sabía que en esta sociedad ninguna mujer estaba dispuesta a casarse con alguien que padeciera una enfermedad, además nadie se haría cargo de una persona , para ella eso acortaría su vida , su alegría y hasta sus ganas de vivir . Hermano, ¿y es que no piensas felicitarme? -apretó su boca cuando escuchó el llamado de Jonatán. Sabía que solo buscaba una excusa para dejarlo en ridículo frente a los inversionistas y familiares. Se acercó a él-. Te felicito por este nuevo compromiso -sabía que esto último solo lo hizo para provocarlo, ya que sabía qué hace unos meses rompió con el compromiso de su antigua novia. Ambos se miraron a los ojos y podía verse la gran diferencia, ya que Jonatán era rubio de ojos verdes y él era pelinegro de ojos negros, y debido a su ascendencia japonesa, sus ojos eran algo rasgados. Además, a diferencia de su primo, él tenía las cejas gruesas de su padre, así como su constitución y estatura, que lo hacían medir un poco más de 1.80 centímetros. Luego de aquella interacción, decidió alejarse un poco para tomar un respiro. La recepción había durado mucho más de lo que había imaginado, y a pesar de que su padre diariamente le demostraba sus errores le dió un cargo en su empresa como director. Sabía que esto disgustó mucho a Jonatán, ya que no estaría a cargo del nuevo proyecto. Había acordado una cita con la CEO de "TIME" había escuchado que es una mujer de fuerte carácter. Sabía que si aceptaba esta colaboración, sería un gran paso para ambas empresas, ya que una era la número uno en tecnología y la otra en la creación de juguetes. Edward-escuchó cómo alguien llamaba a su nombre, lo que despejó su pensamiento. Miró a aquella mujer que pensó que lo amaría tal como era. Tenía un hermoso vestido blanco que resaltaba su hermosa piel trigueña, tenía un moño recogido que dejaba dos pequeños gajos alrededor de sus ojos color miel. --A tu prometido no le gustaría saber que estás aquí conmigo -la miró detenidamente, era la primera vez que ella se le acercaba. --Quiero hablar contigo--acercandose provocativa mente . --No hay nada de qué hablar, Anna.-- dijo alejándose de ella . --Solo quiero que sepas que no podía estar con alguien como tú y te mentí -Anna miró detenidamente a Edward ,realmente pensaba que era un desperdicio de hombre debido a su enfermedad que lo agobiaba. ¿A qué te refieres? -vio cómo él le preguntaba, confundido. --No me acostaba contigo por la ilusión de llegar virgen al matrimonio. No lo hice porque me da asco pensar que un enfermo me tocara o, peor aún, llevar un hijo tuyo en mi vientre -aquellas palabras afectaron enormemente a Edward, y sin poder controlarlo, su ojo izquierdo y su labio sufrieron aquel tic. Llevó una mano a su rostro para tratar de calmarse-. No tienes que dar explicaciones, te entiendo. Una mujer como tú no puede estar al lado de un hombre como yo -después de decir aquellas palabras,-- simplemente salió de aquel lugar. No se despidió de nadie y podía escuchar a su primo llamándolo, pero lo ignoró. Dio una última mirada y vio cómo su padre estaba muy feliz disfrutando del casamiento de su hijo junto a su esposa , sabía que sobraba en ese lugar , así que se fue.






