Mundo ficciónIniciar sesiónCon el sobre marrón quemándome las manos, me dirijo en busca de mi compañero, quien prefirió ocultar su rostro maltrecho e ir directo a la habitación. Lo alcanzo a medio camino en las escaleras y lo ayudo a terminar el recorrido.
Una vez dentro de su habitación, Ignacio se encamina al baño, yo aprovecho para vaciar el contenido del paquete sobre la cama. Una docena de fotografías quedan desperdigadas, también hay notas y un







