Mundo ficciónIniciar sesiónCon la proximidad del inicio del juicio, las cosas comienzan a ponerse tensas para todos. La familia de Lourdes, sigue culpándome, y con justa razón, de la desaparición de mi amiga. Me llaman a diario para saber si me estoy ocupando de encontrarla. Me rompe el corazón tener que confesar, que no hemos podido dar con ninguna pista de su paradero. O peor aún, que ni siquiera sé si está viva.
Tener un ejército de reporteros acampando







