Mundo ficciónIniciar sesión—¿Por qué lo has hecho?—exigió la peli negra clavando sus ojos azules como el azufre ardiendo en su hermano, este blanqueó los ojos con furia negando.
Enzo no respondió soltó un gruñido que el resto de los hombres interpretaron con que debían dejarlos solos. Finalmente se levantan de sus asientos y los dejan en medio del viejo despacho del cabeza de los Lombardo.—¡Bianca!—gritó golpeando la






