Cuando el avión ya se quedó sin moverse abrieron la puerta de pasajeros y pusieron la escalerilla, nosotros estábamos esperando a la familia amada, la primera en asomar su cabeza fue Albrette de Pétrov madre de Alexander, una bella mujer empoderada más parecía una modelo, su sonrisa radiante iluminaba su andar, al llegar a la parte de abajo fue abrazada por un ansioso Alexander que no se demoró en saludarla efusivamente y con amor.
—Mamá te extrañé, al fin llegaste
Ese abrazo lleno de amor fra