(La narración siguiente no es apto para todo púlico, escenas sangrientas y palabras fuertes)
Las imagenes se repetían en su mente, los lobos descontrolados golpeando a sus parejas al no reconocerlas, el poder que la diosa luna les otorgó siendo derrochádo por unos lobos hundídos en la maldad. Con tan solo escuchar el quejido de la pelinegra, sus pequeños pelos de todo su cuerpo se pusieron de punta al saber lo que había hecho.
De pequeño, su madre le contaba historias que pasaban de boca