El sudor corría por su piel aperlada, dandole una visión humeda a su cuerpo, Abdel sostenía con fuerza el cuello de su camisa, con sus ojos oscuros observándola con asco y odio, el cuál gran parte era devolvído por ella. April apretó el brazó del alpha en una leve señal, pidíendo en físico que pare de hacer lo que tenía planeado, solo había sido una pequeña confución por parte de Abdel quien pensó que Zaira estaba a punto de atacar a April cuando esta se acercó a los barrótes.
—Abdel, calmate—