La comida sabía exquisita, los de sangre licántropa incluso pidieron un segundo plato, que no tardó en llegar pues las cocineras ya estaban preparadas para que ellos lo pidieran. Rápidamente llegó el segundo plato, el humo salía de la comida dejando saber lo caliente que estaba, y el olor que surgía de esta hizo que no esperaran ni un segundo más antes de comenzar a comer rápidamente la comida.
—Cuando terminemos de comer, iremos directo a la sala de conferencias, quiero que terminemos el asun