Mundo ficciónIniciar sesiónHipotéticamente, si nos uniéramos al club de una milla de altura, ¿te gustaría follar en el baño o en la cabina?
Levanté una ceja.
Arlet sonrió, sus dientes blancos brillaban, esa sonrisa parecia de comercial Colgate, sus ojos brillaban con su pícaro color helado. Se sentó en el sofá de su jet, el suave zumbido de las alas de los aviones cortando el aire era reconfortante.