37- Jennifer
Lo primero que vi cuando llegué al teatro fue a Sean Kingston haciendo los estiramientos.
—Llegas tarde, estrellita — me regaña Santiago Greco, mi jefe.
Greta estaba hasta el fondo viendo a Sean como si fuera una aparición, siempre le gusto, pero Sean era ciego para esas cosas.
—Lo siento. Te dije que no se me da bien madrugar— me excusé con las mejillas rojas de vergüenza. Madrugar era antinatural para mi cuerpo.
—Si, lo sé, igual haces seis series de 30 sentadillas —sonrió benevo