23 Jennifer
Llegamos muy poco tiempo después a la casa y estábamos solos, nerviosa no estaba sino lo siguiente.
¡Madre mía!
¿Quién me manda a ser tan bocazas?
Es que ya me lo había dicho Cora, yo hablo antes de pensar.
Sonreí mientras abría la puerta para pasar al lobby y caminar hasta el fondo para entrar a nuestro depa, la señora Galloway vivía al frente, tenía una linda maceta fuera de su casa y una alfombra de bienvenidos. Por nuestra parte solo el tapete podemos tener, a ninguna de las