POV DE CLARA
El coche se detuvo bajo su ático, y yo estaba demasiado cansada para apreciar la belleza del lugar por segunda vez.
Lo dejé tomar mi mano y guiarme hacia el ascensor. Mis tacones colgaban de la otra mano. Había dejado de preocuparme por cómo me veía hacía una hora.
El personal se enderezó al verlo pasar. Cada criada, cada botones, cada hombre de traje cerca de los ascensores. Él no miró a ninguno. Pero era evidente el tipo de respeto que aquel hombre inspiraba. No solo por su rique