POV en Tercera Persona
—Perra. Perra, que te jodan.
El teléfono salió disparado contra la pared.
Se rompió. Pedazos de él se deslizaron por el suelo de mármol de la sala privada de apuestas. Una pequeña batería negra rodó hasta la sombra debajo de uno de los sofás de cuero y se detuvo.
—La mataré —gruñó Marcus Bennett.
Estaba caminando de un lado a otro. Tenía la cara roja. La vena de su sien estaba hinchada.
—La mataré con mis propias manos si puedo. Maldita desagradecida. Desagradecida. Despué