12. No puede ser
Una semana había transcurrido desde que se realizó la prueba, y la fecha de conocer los resultados llego.
La joven madre acude a la guardería para recoger a Florence quien en un principio sufrió con la separación, lo que era comprensible, así que Sam consentía a la pequeña, pues estaba enfrentando cambios abruptos.
La edad de la niña ayudaba en gran medida, porque se podría adaptar, no obstante, la pobre seguía preguntando por su papi.
—¡Mamí! Hoy diuje —la niña le entrega una hoja, Florence no