Mundo ficciónIniciar sesiónLo que Nathan había comprado no era una "merienda", sino un manjar.
Sobre la mesa yacían dos enormes cajas blancas. Una con croissants dulces, rolls de manzanas, panes de queso, donas rellenas y otras delicias panificadas. El olor a recién sacado del horno me hacía tragar saliva. Y la otra contenía una variedad exquisita de porciones de tortas. Había de: oreo, nutella, match







