Capítulo 15. Las lágrimas de la reina
El pueblo intervenido por el ejército real comenzó a ovacionar al rey, debido a que todos los rehenes fueron rescatados y lograron expulsar a los piratas en segundos. Pronto, distribuyeron cañones por todos los alrededores y, así, aumentaron las defensas contra los ataques aéreos.
El rey Zuberi volvió en sí. Se percató de que estaba en un sanatorio, en compañía de varios médicos y enfermeros que se aseguraban de que estuviese a salvo.
— ¿Dónde está el capitán? – fue lo primero que preguntó Zube