Capítulo 18.
Cuando me vine a dar cuanta ya estaba en su habitación.
Me quedé dormida en el trayecto de camino hacia la hermandad. Zain me despertó con un beso en mi cabello. Luego subimos en silencio hasta su habitación. Cuando pasamos por el área donde se hacen las fiestas disimuladamente miro hacia la puerta. Está vigilada 24/7. No hay armas visibles, pero por la silueta debajo de sus jerseys descifro que si están armados. La puerta se abre con una llave.
Debo encontrarla. Debo encontrar la llave.
Nada