Mundo ficciónIniciar sesiónLas cosas marchaban de maravilla. Pasábamos mucho tiempo juntos los 4, estudiando, debatiendo o compartiendo temas de interés común. A veces los chicos se organizaban para hacernos salir a algún lado, y la verdad me gustaban esos detalles.
Sin embargo, (Como bien se sabe) no todo es “color de rosa”.
Cuando me desperté, lo primero que oí fue:
-No Ricardo, no puedes irte así de nuevo, no lo hagas, por favor. –Sin duda esa era la voz de mamá







