Verian tomó una larga siesta mientras sostenía a Porotita Dulce. La pequeña nena se llevó sus deditos a la boca y los mordió. Su carita estaba roja cuando dormía y se veía extremadamente linda.
Verian la miró y sonrió gentilmente. Inclinó la cabeza y besó la carita de Porotita Dulce. Cuando Verian se apartó suavemente, Porotita Dulce murmuró para sí misma y se acurrucó más cerca de los brazos de Verian.
Verian no vio a Heaton. Después de cuidar a Porotita Dulce, Verian se levantó de la cama y