"Ya no te gusto, ¿verdad?".
Heaton se sorprendió un poco al escuchar tal pregunta de la nada.
Verian preguntaba de manera bastante infantil. Heaton pensó que sonaba linda poniéndose celosa.
Heaton la dejó tomar una de sus manos, mientras él colocaba la otra mano sobre su cuerpo. Luego, la dejó apoyarse en su cintura.
Le dio unas palmaditas en la espalda a Verian y le preguntó con su voz ligeramente ronca, "¿En qué tonterías estás pensando?".
Siendo testaruda, Verian sujetó su cintura con fu