—¿Por qué te retraes para no demostrar tus sentimientos?, ¿de qué tienes tanto miedo?
—No le tengo miedo a nada —apretó más su muñeca, demostrando cuánto le molestaba aquello—. Ya te dije que esas cosas de sentimientos son una pérdida de tiempo.
—No deberías pensar así solo porque alguien un día hiz