Después de salir del hospital, las dos pasaron por una tienda departamental infantil y compraron algunas cosas para la bebé. Sofía compró varias prendas para vestir a la bebé en el día a día, mientras que Kate le regaló un conjunto rosado y unos zapatitos muy delicados.
El ajuar se iría armando poco a poco, con cosas realmente necesarias, ya que debía ahorrar dinero para el parto. Aunque el seguro médico cubriera algunos gastos, era importante guardar dinero para cualquier imprevisto. La familia