—Incluso intenté decir que no, pero te presentaste en ese momento. Realmente creo que pensaron que estábamos eligiendo anillos para nosotros.
—¿Puedo ser sincero contigo, Sofía? —preguntó seriamente.
—Sabes que puedes.
—Lo hice a propósito, queriendo que ambos pensaran así. —Reveló. —Creo que su prometida siente celos de ti. Pensar que estás saliendo con alguien podría hacer que ese sentimiento desaparezca de su mente.
—No creo que Eva sienta eso —respondió riendo.
Eva era hermosa, se parecía a