—Claro que no está pasando nada, no seas paranoica —respondió él.
—No soy paranoica. Solo pensé que ustedes parecen estar muy cerca.
—Ella es mi secretaria, es normal que estemos cerca.
—Pero es extraño que vengan a trabajar en el mismo coche, ¿no crees?
—Sabes que ella se quedó con mi coche anoche.
—Aun así… Primero anoche y ahora esto. ¿Por qué llegaron a esta hora?
—Tuve una teleconferencia de último momento, así que la hice desde casa.
—¿Y ella estaba allí contigo?
—Sí, ella me fue a buscar