75. Colmada de alegría
—¿De qué estás hablando? ¿De qué…? —El corazón de Elena late a mil por hora. La opresión en el pecho que sólo genera una enorme falta de aire. Las manos de Elena comienzan a sudar.
—¿No habías pensando en esa posibilidad? —Cristina quiere hablar con calma a su amiga, quien ha entrado en una especie de trance de la que difícilmente puede salir—, son síntomas del embarazo…
—¿Qué tal si decides ir al médico? Saldrás de duda mucho más rápido, querida. ¿Quieres que te acompañemos? —Ginette, todavía