70. No me dejes ir
Cuando Gianluca decide marchar a la empresa Fattoria Verde ya ha amanecido. No ha dormido, pero no le hace falta. Su madre fue amable en esperarlo, y se encargará de avisar a su padre lo que acaba de ocurrir porque tiene otros planes en mente.
Marca al número de su esposa. Lamenta no haberle contestado porque no se permitió llevar el teléfono. Ha sido Billy quien hizo el favor de traérselo.
“¿Hola?”
Ni siquiera ha pasado un día, y su voz abraza miles de rincones en su mente, como si encendiera c