19. Un amor pasado: dos corazones
—¡Tienen qué parar! ¡Ambos! —Ginette alza la voz, desesperada—, ¿¡Cómo se te ocurre venir a éste lugar, Enrico?! ¿Estás loco?
—Hay algo qué éste caballero y yo debemos hablar y él lo sabe bastante bien —Enrico no parece esforzarse en quitar a Gianluca del medio. Su expresión está plena en la burla—, ¿No me das unos minutos?
—Largo —Gianluca deja de agarrarlo, como si le causara repulsión—, sal de aquí antes de que no tenga más opción que sacaste a patadas. Largo.
—Creo qué eso no se va a poder