13. Vestidos y lujos
No había sentido tanta rabia en su vida como ahora. No puede tener calma ni un sólo segundo y ahora esté hombre aparece aquí, como si nada, como si no hubiese sido cómplice de todas las aberraciones que vivió en la cárcel.
Se acerca para empujarlo pero Simone se interpone, aunque no utiliza la fuerza. Elena se detiene pero no deja de ver a Di Luca.
—¡¿Qué haces aquí?! ¿Qué hace aquí, Simone? ¿De qué se trata todo esto? —Elena habla rápido. No ve otra cosa sino la rabia y más cuando Di Luca no