Mundo ficciónIniciar sesiónRegina
Comenzaron a felicitar a los novios, no podía dejar de sentir el gran nudo que tenía en medio de mi garganta, el segundo nudo, pero este demasiado grande en el centro de mi estómago. Adolfo me alcanzó, atrapó mi muñeca con delicadeza y me volvió hacia a él.
—Respira. —intenté controlar mi respiración, daba la espalda a toda la gente y él veía todo







