Las criadas tenían prisa cuando llevaron el desayuno a la habitación de Flor antes de salir. Gracias a Adrián, a Riso se le sirvió un desayuno especial que incluía muchas frutas.
Ha pasado una semana desde aquella noche en que el bastardo de un Príncipe intentó forzarla. Se había quedado con Riso en su habitación todo este tiempo y, sorprendentemente, Adrián le informó que el rey no tenía ningún problema y que podía quedarse con el niño con ella, pero protegerlo de Draco y Dexter era su deber.