Flor caminó hacia ellos mientras Draco se ponía de pie todavía sosteniendo a Riso en sus brazos.
Riso fue el primero en abrir los brazos antes de saltar sobre ella.
—Muy hermosa, Flour —Riso la elogió mirándola con grandes ojos brillantes mientras sonreía.
—Gracias cariño —ella sonrió.
Su sonrisa descarada hizo que Draco se tocara el pecho con asombro. Estaba perdido. No podía quitarle los ojos de encima. Se veía increíblemente hermosa.
Inclinándose más cerca, apoyó su mano en el pequeño dorso