83. Un hogar
Un par de días después volvieron los suegros, Emily y Felipe habían vuelto a hacer el amor y ella en esta oportunidad no lloró ni se entristeció, fue una entrega más cálida, afectiva, sublime, lo cual hizo que el momento los uniera mucho más, así que los Sánchez de inmediato supieron reconocer la diferencia en su relación.
— ¿Cómo les fue en su viaje?, ¿disfrutaron? —, preguntó Carlos que acababa de llegar del trabajo.
— Pues la verdad excelente, fuimos a museos, tiendas, caminamos mucho, comim