32. Verdades que duelen
Al siguiente día de su matrimonio Emily abrió los ojos con un fuerte dolor de cabeza, de hecho pareció que iba a estallarle en mil pedazos, se arrastró un rato por la cama auto compadeciéndose hasta que finalmente se levantó, desde sus ventana tenía una vista increíble al mar y no pudo dejar de pensar que a pesar de que se sintió mal, era increíblemente afortunada de estar allí.
Dispuesta a no dejarse vencer por la resaca se colocó un short de Jean y una franelilla de color lila se hizo una tre