Capítulo 42 — Orgullosa y testaruda
Narrador:
Sebastián no daba crédito a lo que sus ojos veían. Janina parada frente a él, tambaleante y con los pies ensangrentados, la escena le pareció salida de una película de terror. Pero cuando vio que ella perdía definitivamente el equilibrio corriendo el riesgo de al caer lastimarse aún más, dio un par de pasos y la sostuvo, impidiendo que eso sucediera. Entró con ella casi corriendo, en el edificio. Janina no reaccionaba y estaba pálida, su respiración