AMÉRICA
Me congelo, las piernas me tiemblan y un escalofrío recorre mi espina dorsal, me escabullí con Debby a la dichosa fiesta de la que Bryce me mantuvo alejada, y ahora entiendo por qué, mi amiga, es quien tiene que sostenerme del brazo para que no pierda el equilibrio.
Ver a mi padre y hermana resulta ser un golpe bajo, hace dos años que no los veo y parece que fueron como veinte más. Ellos no se han dado cuenta de mi presencia, de hecho, nadie lo hace, ya que estamos escondidas detrás e