La atmósfera se espesa mientras mi mano se desliza por su cuello, buscando un rastro de conexión. Sus ojos, antes cálidos, ahora parecen reflejar un abismo de recuerdos. ¿Qué secretos oculta? ¿Qué tormentas la han endurecido? Mi corazón late con urgencia, pero ella se aleja, como si temiera quebrarse. La nostalgia se enreda en el aire, y yo, atrapado en su mirada, me pregunto si alguna vez podré descifrarla.
— En qué piensas, minina, te ves melancólica, tu papito va feliz de regresar a su casa