Ya tenía ocho meses de embarazo y tal como los gustosos de mis hijos y marido querían era una niña y eso tendré el otro mes.
El día que en que discutí con Lucas por obligarme a quedarme en casa tuve que chantajearlo con lágrimas para que me sacara de la habitación donde me quería dejar encarcelada.
<< seis meses atrás >>
—¡¡Lucas abreme la maldita puerta!!.
—¡¡lo siento amore mío, te quedarás en casa y guardaras reposo!!. —grito del otro lado.
Pateé la puerta con fuerza para que me abriera pero