—¿no se supone que era privada nuestra boda?. —murmuré mientras sonreía para que nos tomaran fotografías.
—bienvenida a mi mundo. —me tomó de la cintura para que nos tomaran otra foto luego nos tomaron otra con nuestros hijos y nuestras familias.
—¡ay amiga, felicidades! . —me abrazó Selene emocionada llegando a nosotros junto a Max —al fin después de tanto.
—sí, ya era hora que se casaran y más si hay hijos de por medio. Felicidades. —dijo Max abrazando a su hermano y a mi.
—al fin se nos hizo