Punto de vista de Kael
La rabia me subió como ácido por el esófago.
Quise romperle el cuello a Arwen, allí mismo
¿En serio? ¿De verdad había venido hasta aquí como si esto fuese una fiesta?
Como si yo no hubiese tenido que arrancarle la vida de los colmillos a medio mundo para traerla a un lugar donde pudiera respirar.
Yo había planeado sacarla de la Casa del Lobo, del territorio de la manada, sin que nadie la tocara. Pero Arwen… Arwen se había acomodado como si fuese su hogar.
—¿En serio? —so