Capítulo 58.
Génesis cerró la ventana de su dormitorio con seguro, activó el sistema de láser para avisar si alguien se atrevía a cruzarlo mientras dormía y se atrevió a llamar a su padre.
—Solo dame una razón de que algo anda mal y voy por tí. —le aseguró el alemán.
—Estoy bien, papá. —suspiró ella comiendo las chocolatinas que llevaba en su cartera. —No es tan malo, salvo por el complejo de artista que tienen todos.
—Dejas de comunicarte por tres horas continuas y me tendrás en ese lugar. —afirmó sin es