Capítulo 125.
La noticia se esparció como pólvora. La emoción lo hizo mucho más rápido y, aunque fuera difícil de creer para Génesis, tuvo que digerir la noticia. La sonrisa no abandonaba su rostro. Dejó de pensar, de respirar, dejando todo en segundo plano.
Palpó esa zona de su abdomen, aunque seguía siendo plano, sabía que ahí había vida. Una vida que podía celebrar, porque con solo minutos de haberse enterado de su existencia, amaba lo que habitaba dentro de su útero. El aire de la clínica, impregnado con