70- Romina
Me sentía tranquila esa mañana, dejé a mi pequeño dormido en mi cama y me levanté para alistarme para el trabajo, mañana ya seria viernes y el sábado le diría a Jacob la verdad, estaba segura que lo tomaría de sorpresa, pero le explicaré mi verdad y espero entienda.
Helga ya tenía el desayuno montado en la estufa y el olor a café llegó a mis fosas nasales guiándome como una droga que necesitaba, me serví mi liquido vital para sobrevivir mi día y respiré hondo el aroma exquisito suspi