Carlota
Sabía que sería mala idea aceptar venir a bailar, para empezar por el lugar al que eligieron y por... bueno no se me ocurre más nada, pero no hace falta más.
La estruendosa música y las luces hacen que mi cuerpo se relaje, aunque mi mirada busca lo que definitivamente no se me ha perdido.
— Es la honda este lugar — grita Ximena por encima del ruido.
—Es bueno — respondí casi distraída.
No sé quién me mandó a venir, debería poner una excusa y estar en mi casa no es muy tarde par