Riberas. En el salón.
Era marzo y el clima aún estaba un poco frío. Omar, como fuente de frío, estaba sentado en el borde de la mesa del comedor, con una expresión que ya no podía describirse como torcida.
En la habitación cercana, Adriana estaba con Víctor y Liliana. ¡Contando secretos!
Omar cerró los ojos por enésima vez, respiró profundamente para controlar su enojo. La puerta se abrió. Adriana salió de la habitación, no le dirigió ni una mirada, se dirigió directamente a la puerta, la abrió