La casa se llenó de murmullos y todos se miraron entre sí. El tío fue el primero en hablar: —¿Quieres decir que, en el futuro, no te importará si alguien en la familia se convierte en actor?
Omar miró hacia él y sonrió:
—Tío, los tiempos han cambiado.
—¡¿Qué tiempos?!— El tío resopló, pero después de reflexionar por un momento, de repente miró a Adriana y le dijo: —Nora, ten cuidado, no dejes que te tomen el pelo. He oído que hay una actriz por ahí. Quién sabe, tal vez esta regla de hoy no sea