Mundo de ficçãoIniciar sessãoDespués de unos maravillosos días en la Toscana, continuamos con nuestro viaje, nuestra próxima parada es Roma, la gran capital Italiana.
Llegamos en ka mañana el sol ilumina maravillosamente las calles, entramos a un hermoso hotel de grandes pasillos muy elegantes, miro todo asombrada.
- En mi vida entré a un hotel así - comento mirándolo todo maravillada.
- No te sorprendas tanto, Franchesca, no todo lo que brilla es oro,







