—Cariño, lo siento, no pude contenerme. Me enojé tanto y actué por impulso —dijo Rocío mientras apoyaba la cabeza en el hombro de Chris mientras se sentaban en el asiento trasero de su Maybach, yendo al villa.
—Está bien, mi amor. Te protegeré pase lo que pase —fue la respuesta de Chris.
—Sé que lo harás.
Cuando llegaron a la villa, ya eran las 6 de la tarde. Jasmine estaba sentada en la sala de estar viendo la televisión. A pesar de tener un televisor en su habitación.
—Buenas noches hermano, hermana. ¿Cómo ha estado tu día? —dijo Jasmine en el momento en que Chris y Rocío cruzaron la entrada.
—Buenas noches, Jasmine, nuestro día estuvo bien, ¿y el tuyo? ¿Qué hiciste hoy? — Rocío respondió.
—Estuvo bien, estaba tratando de redactar algunos diseños, pero me faltaba inspiración, así que me detuve y esperé que surgiera algo más tarde. No sucedió nada —dijo Jasmine, mirando hacia abajo mientras jugaba con sus dedos. Llevaba una gran camiseta blanca con polainas negras y pantuflas rosadas