Mundo ficciónIniciar sesiónUbicaron a Cass cerca de la retaguardia, cuando estuvieron cerca pudo notarla agitada y sangraba por una herida producida en su brazo, pero no perdía su expresión segura y burlona en ella.
De rodillas junto a ella, los Cazadores de la Novena respiraban con dificultad. Se los veía magullados, agotados y algunos tenían heridas leves, sin embargo lanzaron vítores y aplaudieron en el momento en que se les unieron.







![Lazos Malignos [Libro 2]](/dist/src/assets/images/book/206bdffa-default_cover.png)